miércoles, 27 de abril de 2011

A nuestra Honduras

Ataré con hilo febril de sol
el tiempo y los siglos fugaces
de la opresión.

Desataré los versos de tu lengua antigua,
cantare las historias de tus jeroglíficos.

Fundiré tus días remotos
con la sangre de mi sangre.
Tomaré los granos, tus hijos
y formaré un nuevo corazón.

Ceñiré los astros a tus alas dormidas,
gritaré ¡Patria! en la noche de tu vuelo.

Habitaré la extensión de tu cielo,
formaré con los matices de Febo
el fuego de tu fuente.

En tu vuelo inmortal
vencerás en Xibalbá
con el genio de tu providencia.

Con el arte de tus manos
nacerá nuestro futuro.

Crearé tu corona
con esmeraldas de tu suelo
y pintare sus colores en
los rostros de tus niños.

Tomaré los llantos de tus hijos
en la copa de tu gloria
que es la mía y la de todos.

Beberé el aroma de tu amanecer,
palpare la melodía de tus bosques,
el susurro de las sombras,
el beso de tu cielo.

Guardare la armonía infinita
de tu cultura, sus colores,
su lengua, su literatura.

Destruiré las cadenas de fuego
que atan de tu sien el sueño,
con la forma humilde de mis versos.

Sembrare mis cenizas en tu suelo
que la brisa esparcirá,
como ideas sublimes en tus hijos.

Dilatado mi espíritu
en tu vasto suelo,
seré uno, seré todos
seré libre.

Darien Adalid.

Poesía ganadora del segundo lugar del concurso convocado por la UNAH

2 comentarios:

Luis David dijo...

Exelente poema, felicidades.

KJAM dijo...

increíble Primo, me encanta